Nos vemos

México, CDMX

10 de agosto de 2018


Apreciados amigos:

 Ya pasaron varios días desde que tome la decisión de aislarme un poco para replantear mis prioridades, eso significaba alejarme de muchas cosas que me rodeaban y adentrarme en nuevos pensamientos, en nuevos lugares, hacer cosas diferentes buscando ese lugar al cual pertenecer y alejarme de aquello que aún me dolía. Se preguntarán si con ustedes no encontré ese lugar y sentirán que mis acciones son crueles, incluso pueden pensar que todo este tiempo fui un hipócrita con ustedes; les pido no lo hagan, en las próximas líneas tratare de explicar las razones de mi distanciamiento. Saben que no acostumbro a dar justificaciones y que soy muy malo con las palabras, así que lo escribiré, pues es la única manera en la que se decir cuan agradecido estoy por todo lo que me han brindado. Aun dadas las circunstancias, siempre me preocupare, aunque mi presencia ya no será la misma, nunca cambiara lo que siento por ustedes.

Me pongo a pensar en aquellos días en los que estábamos los 3, ustedes platicaban y reían mientras yo, a pequeños momentos hablaba y me integraba a la plática. Cuando se me daba hablar no sentía que me entendieran del todo, el caso es que la mayor parte del tiempo me sentía un cero a la izquierda, nunca conseguí expresarles lo que sentía. Ustedes sonríen y parecen ser felices con todo y sus problemas; yo no tengo esa fortaleza, estoy hundido en un agujero del cual aún no quiero salir, tienen que dejar de preocuparse si estoy sufriendo y seguir su camino superando cualquier obstáculo, yo he decidido quedarme sentado al borde del mío, siento que se me olvida algo y por esa razón no salgo de esta obscura tormenta.

Nunca he dicho nada porque, ¿Quién les confesaría a los amigos que siempre te han extendido la mano, que ya no tienes ganas de pelear y que estas cansado?, peor aún, cuando ellos siguen peleando. Juro que siempre trate de explicarlo, pero o no encontraba la manera o ustedes no entendían ni una palabra, tampoco es que deban, sé que mi mente por ahora es un desastre. Nunca he sido ese amigo del cual sentirse orgulloso, tampoco el más brillante y menos el más sincero en cuanto a sentimientos se trata. Todo esto me abruma, no quiero aburrirlos con mi melancolía y mi falta de afecto, menos ser un lastre para ustedes pues yo me estoy quedando atrás en el camino y ustedes deben seguir el suyo; prometo alcanzarlos pronto para poder saludarlos con más cariño, una sonrisa y la mirada arriba.

Por ahí dicen “aléjate de las personas que no te aporten nada”; disculpen haber tomado esa decisión por ustedes, no lo tomen a mal enserio. Cuando entendí que ella había perdido el interés en mí, sé que fue por este mal que me cargo sin razón alguna, que lo único que hace es alejar a la gente sin aportarles nada positivo. Aun no se los motivos del malestar que me lleva persiguiendo varios años, hace mucho que no siento calma y la única forma en la que la encuentro es en la ausencia. Siento que esto lo tengo que hacer solo, no sé qué es lo que me depare el futuro, pero algo dentro de mi jamás me había hecho sentir tanta necesidad de retirarme y siendo honesto no pretendo que me comprendan solo que me permitan tomarme mi espacio para entender por qué solo recuerdo lo malo y no disfruto de las alegrías.

Hemos tenido nuestras platicas, hemos hablado de lo que sentimos y también sobre los cambios, bueno, pues uno ha empezado y es momento que cada uno forme su legado.

Nos vemos pronto.


Atte. Liberta (G.)

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