Un cambio

Hace un par de semanas se llevaron a cabo elecciones en mi país, después de tanta polémica, separación política y una gran suma de dinero invertida en publicidad (“campaña” le llaman); por fin se decidió un ganador. La victoria del candidato ganador fue aplastante, lo que significa que mucha gente puso su confianza o sus esperanzas en Andrés Manuel, supongo que el señor tiene una gran responsabilidad y tendrá que llevar a cabo un acto de fe inmediato a su toma de posesión para que las personas que votaron sigan creyendo en el pues, es muy cierto que estamos cansados de pura demagogia y promesas que nunca se cumplen.

Lo anterior es otra historia, si bien, el próximo presidente será alguien que la gente ve como el salvador del país y que su elección marca un cambio para la política mexicana no se verá reflejado si no existe también un cambio en la mentalidad mexicana, cosa que veo muy lejana porque para la mayoría es más fácil responsabilizar al gobierno de la situación en el país, que aceptar nuestras fallas como comunidad. El problema no radica en tenerlas si no, en no asumirlas como tales. La gente tira basura en donde se le antoja, según ellos, que no pasa el camión que la recolecta; puedo creerlo, pero se piensa un poco antes de solo desecharla en cualquier lugar, daño al aire que respiran, al suelo que usan, daño al paisaje de la comunidad en la viven, inundaciones, etc.., creo que no es responsabilidad del gobierno enseñar a utilizar el sentido común. Odian el tráfico y al tener prisa pasar de carril en carril, no respetar semáforos ni señalamientos, estacionarse donde no se debe, dar vuelta no se puede es la mejor solución ¿gracioso, no? Así podría seguir, describiendo todas y cada una de las situaciones sinsentido que mi país vive día a día.

A un cuando existen problemas de corrupción, violencia, pobreza, desconfianza a las autoridades (bien justificada), inequidad social, abusos, mala administración de recursos y un sistema tedioso y poco eficiente, es menester darse cuenta que aun como un grupo de personas que viven en sociedad y por tanto comparten necesidades y actividades existen bastantes diferencias tanto económicas, sociales, culturales y políticas como de creencias y maneras de pensar pero, esto no es razón para odiarse mutuamente, al contrario, debe existir cooperación y tolerancia para buscar soluciones a estas diferencias y así, solo así, con este tipo de unión se podría presionar a los gobernantes para que también den solución a las problemáticas que existen en todo el país y también, con una población unida estaríamos más preparados para exigir que se cumplan las promesas que se han echado a la espalda las autoridades, porque si la población no exige ellos hacen lo que se les antoja.

Debe existir un cambio a nivel población, cooperación, se debe dejar el trato con desden e indiferencia a las personas ajenas a los “nuestros”, aprender a ver más allá de una nariz de distancia y sobre todo a hacer un análisis de nuestro comportamiento antes de soltar palabras al aire sin sentido. Antes de sentir vergüenza por el gobierno que les toque tener, sientan pena por como el ego y la desunión ha transformado a la sociedad donde viven, donde la confianza está demasiado atrofiada y los que obran mal, aun sabiéndolo les es difícil aceptarlo.

Por todo esto; en conjunto con el mal gobierno, el país está en la ruina, es tiempo de no otorgarles toda la responsabilidad y confianza a ellos, debemos tomar las riendas de nuestras responsabilidades como ciudadanos, respetar a los demás, participar en actividades y programas sociales, informarnos, leer, aprender y comprender nuestro entorno para poder alzar nuestra voz y esta vez, juntos presionar para que no nos vuelvan a engañar pues, verde, azul o café, siguen siendo políticos y la historia nos ha demostrado que siempre nos han fallado, como población debemos estar preparados para evitar que se sigan riendo en nuestras caras, ya votamos y se presentó un cambio, pero también nos toca a nosotros cambiar.

Liberta.

Anuncios

Indiferencia

Quien pensaría que mi generación pasaría por algo como lo que paso aquel 19 de Septiembre, lo que algunos de nuestros padres vivieron, volvió a pasar, una gran mayoría se hizo presente en las calles y andaban ahí fuera ayudando en colaboración de sus generaciones predecesoras y sucesoras. Las redes sociales se convirtieron en el medio de comunicación principal con todo y sus noticias falsas; nunca había visto una población tan unida, unos ayudaron mucho, otros poco y algunos nada, pero por unas horas que, para algunos se convirtieron en días, solo por un corto periodo de tiempo el país olvido sus diferencias, el velo de la indiferencia se atenuó y extendieron la mano a quien estuviera a su alcance.

No importo que las incompetentes autoridades no tuvieron ni idea de que como reaccionar, la sociedad civil se convirtió en los pilares que sostuvieron las zonas más afectadas por aquel sismo y aunque los medios no dejaron pasar la oportunidad para hacer la polémica que solo ellos saben hacer, la población sabía exactamente quien fue la parte más importante durante y después. La ayuda llegaba a la zonas más alejadas de la ciudad y a dónde más se requería, eventualmente tras unos días la ayuda empezó a ser escasa y después llegaron las ayudas que ofrecían las autoridades que de igual manera no darían abasto a toda la población afectada pero si taparían un hueco y obviamente, la sociedad olvidaría ese sentimiento que los unió en la tragedia, sentimiento que bien sería útil en estas épocas tan políticas, política que ha mantenido dividía a la población durante mucho tiempo y que no deja ver el gran poder que se encuentra dentro una sociedad unida.Aquella vez no importaba quien eras, los que ayudaban lo hacían sin distinción alguna, no importaba en que creyeras, tus ideales o si tenías un mayor poder adquisitivo.

En estos días es muy común ver como se genera controversia por la diferencia entre partidos políticos cuando en realidad no debería de haberlas pues, técnicamente las propuestas son las mismas de todos los años; en los debates solo presentan una serie de chismes para poner en mala postura al contrincante, para eso sí que saben hablar y en cuanto a propuestas, nada nuevo. La población no se encuentra en una situación muy diferente, hay peleas para ver quién es más vendido o más estúpido; peor aún, estúpidamente preferimos reírnos de la infinidad de memes que se generan, sin darnos cuenta de que, en esos debates están los que van a dirigir al país, no nos debería dar risa, nos debería dar tristeza. El circulo vicioso es difícil de romper y las elecciones siguen pareciendo un juego.

Ningún presidente cambiara el país en 6 años, pero, una población unidad tanto social, cultural y políticamente es capaz de germinar la semilla para que generaciones futuras le sigan dando continuidad. Unión es igual a fuerza, las autoridades lo saben y es por ello que no les conviene una sociedad con las características anteriores y el ejemplo más claro fue aquel 19.06 pues la población misma fue el principal cimiento que los sostuvo durante la tragedia. Votes por quien votes, gane quien gane el país cambiara solo, hasta que deje de existir la indiferencia y el individualismo porque; el problema no son los políticos, ni el sistema, es la actitud hacia nosotros mismos y los demás o ¿será que es necesaria una verdadera tragedia, para que la sociedad este unida?